Valió la pena de Jorge Dezcallar

Valió la pena de Jorge Dezcallar

Autor: Jorge Dezcallar
Editorial: Ediciones Península
Fecha de publicación: 01/10/2015

Resumen de Valió la pena de Jorge Dezcallar

Se publicó quién fue director del CNI durante el 11-M y representó los intereses españoles en tres principales embajadas.

Jorge Dezcallar de Mazarredo quería ser diplomático desde que, de niño, escuchaba con interés las historias que le contaba su tío, el embajador Guillermo Nadal. Cuando sus sueños se hicieron realidad, su carrera lo llevó a Polonia, Nueva York, Uruguay —donde vivió en un extraño 23-F—, Marruecos —fue embajador en Hassan II y Mohamed VI—, Roma —ocupando la embajada del Vaticano cuando murió Juan Pablo II y eligió a Benedicto XVI— y Washington, donde volvió a vivir la historia cercana de la victoria electoral de Barack Obama.

La familia real, seis presidentes españoles, ministros de todos los colores, personajes como Gaddafi, Carter, Sharon, Chávez o Arafat. Jorge Dezcallar los conoció y trató con todos. Como director del Centro Nacional de Inteligencia, los servicios secretos españoles, fue Y lo que es más testigo de primera fila de los ataques del 11 de marzo de 2004. Y No tiene reparos en admitir que fue «marginado, engañado y manipulado» durante esos días. con la aparente intención -por supuesto nunca reconocida- de que el CNI siguiera protegiendo al posible autor de ETA ante la opinión pública en vísperas de las elecciones. Una estrategia no del Estado, sino del partido, que Dezcallar critica aquí por su incorruptible independencia.

Más sobre Jorge Dezcallar

Jorge Dezcallar de Mazarredo (Palma de Mallorca, 1945) fue embajador de España en Estados Unidos entre 2008 y 2012. A lo largo de su dilatada carrera diplomática fue director general para África y Oriente Medio, director general de Asuntos Políticos, embajador en Marruecos y ante el Santo. Jefatura y, entre 2001 y 2004, director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el primer civil en ese cargo, con rango de Secretario de Estado.

.

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *